Con esta modificación, la instalación podrá producir hasta 8.750 toneladas anuales de bronces y latones de alta resistencia, frente a las 7.000 toneladas actuales, lo que supone un incremento del 25 %.
Según la resolución del Servicio de Economía Circular e Innovación, el proyecto cumple con la normativa vigente en materia de incidencia ambiental, emisiones industriales y control de la contaminación, por lo que no requiere someterse a evaluación de impacto ambiental al tratarse de una modificación de una instalación ya existente y no de un proyecto independiente. La autorización tiene una validez de diez meses.
El incremento de producción conlleva un ajuste equivalente en el resto de parámetros de la actividad industrial. El consumo de chatarra de bronce pasará de las 7.100 a las 8.875 toneladas anuales, y el de elementos puros, de 400 a 500 toneladas. En el capítulo energético, el consumo eléctrico se elevará de 10.000 a 12.500 MWh al año, mientras que el de propano pasará de 11 a 13,75 toneladas. La capacidad de gestión de residuos de la planta se ajustará también al alza, hasta las 8.875 toneladas anuales.
DE ORIGEN NAVARRO CON PROYECCIÓN MUNDIAL
Wisco Española, con sede en Betelu y cerca de 90 empleados, fue la primera compañía del Grupo Wisco, fundada en 1965 y convertida hoy en uno de los principales fabricantes mundiales de bronce industrial. El grupo cuenta con un segundo centro productivo en Navarra, Erekaldea, ubicado en Orkoien, además de filiales especializadas en mecanizado, calderería industrial y corte por láser, una unidad propia de I+D y presencia comercial en India.
Los productos elaborados en Betelu mediante procesos de colada continua y centrífuga se transforman en lingotes, perfiles y barras destinados a sectores como la automoción, la industria naval y la maquinaria pesada. Según datos del Gobierno de Navarra, el conjunto del grupo factura 150 millones de euros, de los que unos 100 millones proceden de la exportación a más de 50 países en los cinco continentes.
Fuente: Navarra Capital