Industria agroalimentaria navarra, referente europeo en alimentación saludable y sostenible

La región de Navarra es un referente europeo en alimentación saludable y sostenible, especialmente en el campo de los vegetales, ya que muchos de sus productos con denominación de origen son admirados y muy demandados a nivel internacional: el espárrago, la alcachofa o el pimiento del Piquillo son algunos ejemplos de productos gourmet exportados desde Navarra al resto del mundo. 
La industria regional, además, es muy reconocida por contar con empresas líderes a nivel internacional, especialmente en congelados o cuarta gama. 
La innovación, las alianzas entre las empresas del sector, la colaboración público-privada, y la apuesta por la sostenibilidad y los alimentos saludables son algunas de las claves que han logrado hacer de esta una industria altamente competitiva.

Navarra es uno de los enclaves europeos más punteros de Europa en lo referido a industria agroalimentaria. Esta región ha sido capaz de aprovechar una tradición histórica muy fuerte, unida intrínsecamente a su desarrollo y crecimiento, e impulsar una producción sostenible que ha logrado labrarse un nombre y traspasar fronteras con productos vegetales de contrastada calidad.

Las cifras dan buena cuenta de la relevancia de la industria. En la actualidad, el sector supone el 7,5 % del Valor Agregado Bruto (VAB) de Navarra y sus empresas representan el 15% de todas las exportaciones. Además, suman 28.700 puestos de trabajo, lo que constituye el 9,2 % del empleo regional

Y la tendencia no puede ser más positiva, entre otros motivos por la capacidad de adaptación a las últimas tendencias en consumo que la industria está demostrando y que le sirve para seguir siendo competitiva a nivel mundial. En concreto, las empresas de la industria están demostrando poder adaptar su oferta para atender a la cada vez mayor demanda de productos saludables, que crece aproximadamente un 20 % al año.

“Nos sentimos parte de un entorno idílico para la investigación y la innovación”

Daniel Antoñanzas

Exkal

Líderes en congelados y preparados refrigerados

En algunos segmentos, las empresas de la región han logrado posicionarse a nivel mundial. Un ejemplo es la producción de verduras congeladas, segmento que Navarra lidera en España con volúmenes de producción que la colocan como potencia a nivel mundial. De hecho, tres empresas navarras elaboran el 80% de toda la verdura congelada de España: Grupo Virto, Congelados de Navarra y Gelagri procesan 695.000 toneladas al año con una facturación de unos 650 millones de euros.

Otro de los segmentos más relevantes, que además está creciendo a buen ritmo, es el de los platos preparados refrigerados, que en Navarra son elaborados por unas 40 empresas y que también son cada vez más demandados, al igual que las gamas gourmet, preparadas por alrededor de 150 industrias en la región. La oferta de novedades agroalimentarias aumenta año a año, y buena parte de ellas salen de plantas elaboradoras navarras para ser distribuidas por todo el mundo.

 

“La colaboración entre productores y consumidores nos permite adaptarnos rápidamente a las demandas y gustos de quien consume, con el desarrollo de nuevos productos más saludables, ecológicos y sostenibles”

Alfredo Arbeloa

Grupo AN

Palancas de crecimiento

Una de las empresas referentes en este segmento es el Grupo Apex, líder en la producción de aperitivos y snacks. Su director general, Santiago Sala, indica que el reto de su compañía “es duplicar el tamaño cada cuatro o cinco años”. Para ello, ve una gran oportunidad en la colaboración entre las empresas en el km 0 gracias a herramientas y marcos de colaboración como el que establece el Clúster Agroalimentario de Navarra (Nagrifood), que él mismo preside. “Debemos continuar profundizando en las alianzas de innovación abierta que desarrollamos en el marco del Clúster”, reflexiona.

El propio Sala identifica una necesidad que sirve para adivinar posibles tendencias del sector en los próximos años. En concreto, el experto señala que, para seguir siendo competitivas, las empresas navarras de la industria deberán ganar tamaño en las próximas décadas. “Las compañías más grandes pueden abordar de manera más fuerte las claves del éxito: captar personas con talento, invertir en la eficiencia de sus fábricas y procesos, invertir en sus marcas e Innovación”, asegura.

“El sector agroalimentario navarro es productor y transformador, lo cual le confiere una visión integrada donde sumar esfuerzos, eficiencias y sinergias”

Anabel Zariquiegui

Eroski

Colaboración abierta y sellos de calidad, claves de competitividad

Uno de los principales factores de competitividad para las empresas agroalimentarias navarras es la presencia de un amplio ecosistema de innovación conformado por empresas de alimentación, universidades y centros tecnológicos referentes como INTIA, sociedad pública centrada en la transferencia e innovación en el sector agroalimentario, o CNTA, centro tecnológico que busca contribuir a la mejora de la competitividad y de la calidad del sector alimentario. Estos centros permiten a las empresas de la industria participar en proyectos de I+D+i colaborativos, recibir formación en el ámbito de la innovación agroalimentaria o participar en otro tipo de iniciativas que redundan en una mayor competitividad.

Los directivos de las empresas del sector agroalimentario destacan este ecosistema de innovación como factor de competitividad para sus propias compañías. Dañiel Antoñanzas, director gerente de la empresa Exkal, que ofrece muebles de refrigeración para establecimientos de los canales Horeca y retail, lo resume así: “Nos sentimos parte de un entorno idílico para la investigación y la innovación”.

Según refiere Antoñanzas la cercanía de empresas de alimentación, las universidades y centros tecnológicos como CNTA les permite trabajar en proyectos de investigación colaborativos como  la extensión de la fecha de consumo preferente de los alimentos perecederos o la reducción del desperdicio alimentario. Actualmente en su empresa están trabajando en diversos proyectos colaborativos en los que consideran ámbitos estratégicos: el aprovechamiento de productos frescos y saludables, su producción, manipulación y puesta en el mercado, y la conservación y exposición para la venta “en las mejores condiciones para la salud de los ciudadanos y de forma sostenible”. En su opinión, el desarrollo sostenible de la alimentación es un aspecto diferencial de la marca Made in Navarra, por lo que apuesta por concentrar el esfuerzo de innovación en esta área.

Otro ejemplo de empresa que se beneficia de estas colaboraciones abiertas es Eroski, una de las cadenas de distribución más destacadas de España y con fuerte presencia en Navarra. Su responsable regional de hipermercados, Anabel Zariquiegui, asegura que, además de trazar relaciones estables con entidades como INTIA o CNTA, también fueron miembros del cluster Nagrifood desde los inicios, lo que, unido a la estrecha relación con los agentes productores del entorno (trabajan con más de 400 proveedores agroalimentarios navarros), les ha permitido mejorar su eficiencia y competitividad gracias a las sinergias. “El sector agroalimentario navarro es productor y transformador, lo cual le confiere una visión integrada donde sumar esfuerzos, eficiencias y sinergias”, afirma.

La propia Zariquiegui afirma que la calidad de la producción local es un importante factor diferencial que ha de salvaguardarse y distinguirse con una diferenciación basada en la potenciación de las características que hacen únicos a los productos de Navarra. Destaca, en ese sentido, Reyno Gourmet, la marca de los productos agroalimentarios con certificación de calidad de Navarra.  “No estamos hablando de marketing ni publicidad, estamos hablando de sellos de calidad como Reyno Gourmet que son absoluta garantía: hacia el consumidor, porque disfruta de un producto único, pero también hacia el productor, ya que le marca una guía de actuación y le hace crecer”, explica Zariquiegui.

Unión de productores

Otro de los aspectos que hacen únicos al ecosistema agroalimentario navarro son los mecanismos de cooperación entre productores, que ayudan a mejorar la competitividad del conjunto. Un ejemplo es el Grupo AN, una entidad que agrupa a más de 168 cooperativas que suman 39.000 agricultores y ganaderos y 1.293 millones de euros de facturación.

Entre otros aspectos, la entidad realiza un ingente trabajo en el desarrollo de nuevas soluciones vegetales, por un lado, y en la mejora de los procesos, por otro, con el fin de reducir el uso de los recursos naturales y mejorar la productividad de las cooperativas que la conforman. Su director general, Alfredo Arbeloa, aclara cómo lo trabajan: “Trabajamos la agricultura de precisión y de monitorización de cultivos. Además, intentamos impulsar la producción ecológica dentro de nuestra producción”.

Entidades como Grupo AN sirven para acercar a los productores las tendencias del mercado y las últimas innovaciones del sector, de forma que haya una mayor simbiosis entre productores y consumidores. “Esta colaboración nos  permite adaptarnos rápidamente a las demandas y gustos de quien consume, con el desarrollo de nuevos productos más saludables, ecológicos y sostenibles, el desarrollo de proteínas alternativas y siendo pioneros en seguridad alimentaria y trazabilidad”, comenta Arbeloa, quien aboga por el uso de la tecnología y la digitalización como factores clave para mejorar tanto los procesos y la eficiencia como para conseguir nuevos productos que sigan diferenciando a la industria agroalimentaria navarra.