A punto de cumplir 80 años, la planta de Delmon Group Ibérica en Pamplona, que forma parte del grupo francés Delmon Group, es un referente mundial en la fabricación de fuelles protectores de transmisiones para automoción, en caucho y termoplástico. Hace tres años, la compañía dio un paso decisivo con una nueva línea de negocio en el sector aeroespacial, basada en el mecanizado de alta precisión de soportes para motores, que ya la ha llevado a trabajar para uno de los principales proveedores de Airbus y Boeing. César Contreras, Transformation & Special Projects Director de Delmon Group, nos cuenta cómo ha sido esta transformación y cuál es el papel de Navarra en ella.
A punto de cumplir 80 años de vida, y habiendo pertenecido a diferentes multinacionales, llevamos décadas siendo líderes mundiales en fabricación de fuelles protectores de transmisiones de coches en caucho y termoplástico. Ello se ha debido a la combinación de la calidad extraordinaria de las mezclas definidas y fabricadas en Pamplona, con una muy eficaz cultura empresarial industrial. Hace tres años iniciamos una nueva línea de negocio para la industria aeronáutica basada en el mecanizado de alta precisión para soportes de motores.
Entendíamos que era necesario ante las tendencias del mercado de automoción a largo plazo como fórmula de mejorar la rentabilidad y mantener empleo de calidad. Ya estamos trabajando para uno de los principales proveedores finales de Airbus y Boeing y estamos en fases iniciales de industrialización para otras empresas destacadas mundialmente en el mercado de aviones y helicópteros.
Hemos invertido en máquinas e instalaciones de mecanizado, adhesivado y procesos auxiliares, pero la clave ha sido el reskilling de la plantilla. Se ha formado al personal en tecnología, materiales y productos completamente diferentes a lo que ha sido durante décadas su vida profesional.
Estamos especialmente orgullosos de ello y de la respuesta de todos. Hoy contamos con profesionales del mecanizado de precisión, aspectos dimensionales y otros procesos que nos eran desconocidos. En una segunda fase, gracias a la colaboración con los Institutos de FP hemos incorporado jóvenes especialistas en mecanizado, así como ingenieros e ingenieras junior a los que hemos accedido mediante la Universidad Pública de Navarra. Esa simbiosis se amplia a la participación en la Formación Profesional Dual, como base de futuras contrataciones para nosotros y de experiencia para el alumnado.
Con Sodena ya teníamos una relación previa, con seguimiento periódico y fluido de nuestra situación y planes. Relación que se está intensificando y que va a ser necesaria para esta nueva etapa de nuestra empresa, tanto en los aspectos de mercado, colaboración con empresas y nuevas líneas de negocio; al igual que como guía con la administración y entes públicos, a la que no hemos recurrido demasiado en los últimos años, y, por tanto, pueden ser un factor clave como facilitadores de aspectos burocráticos que nos resultan un tanto ajenos.
Participamos, -con humildad, dada nuestra juventud en el sector-, en todas las iniciativas que se proponen en este ámbito. Acudimos a todos los foros que se organizan, abiertos a cualquier tipo de relación y a exponer nuestras experiencias si así se considera.
Si es atractiva. Nosotros somos el ejemplo con décadas de pertenencia a grupos suecos y franceses. Navarra tiene muchos puntos fuertes: la cultura industrial de la Comunidad, un gran ecosistema de proveedores, el capital humano, la cercanía de las instituciones y las políticas de infraestructuras. Todo ello debe de continuar poniéndose al servicio de la sociedad mediante el apoyo a la actividad económica.
Podríamos pedir una mejora de la fiscalidad y de la gestión y coordinación de las ayudas a nivel nacional y regional, ese es el tipo de cuestiones que se valoran mucho por las matrices de los grupos internacionales para definir proyectos e inversiones. Seguro que todos podemos mejorar. Será positivo para todos, empresa y Comunidad. Ganamos todos.