- La Comunidad foral ya cuenta con un ecosistema que combina empresas tractoras, pymes tecnológicas, centros de conocimiento y capacidades industriales procedentes de ámbitos como la automoción, la energía, la mecatrónica avanzada o la electrónica
- El sector aeroespacial navarro factura ya más de 300 millones de euros y da empleo a cerca de 1.000 personas, una cifra que confirma la rapidez con la que ha escalado su peso e importancia económica en apenas unos años
Este desarrollo encaja con la nueva fase de la Estrategia de Especialización Inteligente S4 en la que el aeroespacial aparece junto a otros nichos emergentes como una actividad con potencial para ganar tamaño, sofisticación tecnológica y proyección internacional
El sector aeroespacial navarro vive actualmente una fase de consolidación y crecimiento que lo sitúa como uno de los nuevos vectores de diversificación industrial de la Comunidad foral. En apenas unos años, dicho ecosistema ha pasado de agrupar a un número reducido de empresas tecnológicas a configurar una red cada vez más amplia que integra compañías industriales, ingenierías especializadas, centros tecnológicos y universidades.
La industria aeroespacial navarra factura ya, en ese sentido, más de 300 millones de euros y genera cerca de 1.000 empleos, cifras que reflejan la rapidez con la que ha ido ganando peso dentro del tejido productivo regional. Precisamente, a la vista de estos datos y de la evolución registrada en los últimos ejercicios, el Gobierno de Navarra considera que ese crecimiento confirma el potencial de una industria intensiva en conocimiento y tecnología por lo que está llamada a desempeñar un papel cada vez más relevante en el futuro económico del territorio.
Así lo expresó el consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, quien subrayó en fechas recientes que Navarra cuenta con una base industrial y tecnológica especialmente favorable para el desarrollo de esta actividad. Para ello, el Ejecutivo foral se ha marcado como próximo objetivo reforzar el apoyo público que presta a este sector. “Queremos poner a disposición de las empresas aeroespaciales asentadas en la región programas e iniciativas que permitan impulsar una I+D+i aeroespacial propia, financiación pública de proyectos específicos así como el fomento de la colaboración público-privada en aquellas áreas que beneficien la competitividad sectorial”, explicó.
Todas estas medidas tienen como propósito común facilitar la transferencia de conocimiento entre diferentes sectores productivos. Porque dicho intercambio se considera clave para que el sector pueda incrementar su potencial. En este escenario, Navarra parte con una ventaja muy importante puesto que cuenta, por su alto peso industrial, con empresas que han desarrollado capacidades avanzadas en ámbitos como la automoción, la automatización industrial, la electrónica o la ingeniería de procesos y que hoy están adaptando esas tecnologías a los exigentes estándares de la industria aeroespacial.
Por otro lado, otra oportunidad que presenta la Comunidad foral es la colaboración. En este apartado, la sociedad pública Sodena desempeña un papel fundamental como agente de acompañamiento, sobre todo para asegurar el éxito en la implantación y crecimiento de nuevas iniciativas empresariales. “Cualquier empresa aeroespacial que decida implantarse en Navarra podemos facilitarle contactos con el ecosistema industrial y tecnológico local, ayuda a la hora de encontrar la ubicación más adecuada para su idea de negocio, acompañamiento a la hora de afrontar los procesos administrativos así como acceso a instrumentos financieros como préstamos, garantías, etc”, informó Juan Cristóbal García, director del Área de Estrategia Regional de la citada sociedad pública.
UN ECOSISTEMA ROBUSTO
La fortaleza del ecosistema aeroespacial navarro se explica también por la presencia de centros tecnológicos especializados capaces de trasladar la innovación a aplicaciones industriales concretas. Desde NAITEC, por ejemplo, destacan la importancia de combinar talento, tecnología y visión industrial para convertir la investigación en soluciones reales para el sector. “En los últimos años hemos trabajado en áreas estratégicas como nuevos materiales, superficies avanzadas y procesos de fabricación innovadores que permiten crear componentes más ligeros, funcionales y eficientes”, detalló su director de Mercado y Estrategia, Kike Mendoza.
También se han volcado en el desarrollo de soluciones basadas en datos inteligentes así como en la validación. “En este ámbito realizamos distintos ensayos y pruebas, como test estructurales o mecánicos, con el objetivo de garantizar que los componentes cumplen los exigentes estándares del sector aeroespacial”, confirmó.
Finalmente, la industria aeroespacial se plantea como un elemento clave en la cohesión territorial de la región, con la presencia de un importante foco en torno a la Merindad de Estella que aspira a convertirse en uno de los principales polos de desarrollo del sector. El presidente de la Asociación de Empresas de la Merindad de Estella (Laseme), Carlos Ros, lo resumió de este modo: “Queremos que Estella se convierta en el territorio piloto para las iniciativas que se puedan generar en este sector y, por eso, desde Laseme ponemos a disposición todas nuestras capacidades a las empresas interesadas”.
“La metalurgia de Navarra presenta una enorme potencialidad en actividades que requieren alta precisión y valor añadido, factores clave necesarios para la industria Aeroespacial"
PEDRO DUQUE
Astronauta
CASOS DE ÉXITO
El desarrollo del sector aeroespacial en Navarra se apoya en un ecosistema empresarial cada vez más amplio que combina compañías industriales consolidadas, ingenierías tecnológicas, centros de conocimiento y startups especializadas.
Entre las empresas que ya participan en proyectos aeroespaciales destacan compañías como MTorres, referente internacional en automatización industrial y socio habitual en la cadena de suministro de Airbus, así como otras firmas vinculadas al ámbito de los drones, los sistemas electrónicos, la ingeniería avanzada o la sensórica.
En este ecosistema aparecen compañías como Tracasa, Anteral, Orbital Critical Systems, Grupo EOSOL, Microlan, Delmon, Falcón o Piher, entre otras, además de centros tecnológicos y universidades que contribuyen a reforzar las capacidades de innovación del sector.
Dos ejemplos ilustran bien el grado de internacionalización que ya han alcanzado algunas empresas navarras. Uno de ellos es Microlan Aerospace, compañía especializada en electrónica avanzada que lleva más de dos décadas vinculada al sector aeroespacial. Su CEO, Javier Etxeberría, recuerda que cuando la empresa inició su trayectoria en este ámbito se trataba prácticamente de una apuesta estratégica. Hoy, sin embargo, la compañía participa en proyectos internacionales de gran envergadura. Entre ellos trabajó en su momento en un proyecto de taxi aéreo eléctrico vinculado a la movilidad aérea avanzada que recibió el nombre de LILIUM. Más recientemente, ha participado del programa AST SpaceMobile, una constelación de satélites en órbita baja que permitirá ofrecer cobertura móvil global desde el espacio.
Otro “caso destacado” está representado por Orbital Critical Systems, compañía integrada en el grupo CAF especializada en el desarrollo de sistemas críticos de seguridad. La empresa trabaja en el diseño y desarrollo de sistemas que deben operar con niveles máximos de fiabilidad y colabora con compañías internacionales como Airbus, Indra, Thales Alenia Space, Mercury Systems o TMB Aerospace. Además, ofrece servicios de ingeniería a lo largo de todo el ciclo de vida del producto, incluyendo diseño, validación, certificación y consultoría técnica.
"Queremos poner a disposición de las empresas aeroespaciales de Navarra programas e iniciativas que permitan impulsar una I+D aeroespacial propia"
MIKEL IRUJO
Consejero foral de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial
La hoja de ruta para impulsar el sector aeroespacial de Navarra
Con el objetivo de consolidar este ecosistema emergente, el Gobierno de Navarra ha definido una hoja de ruta específica para impulsar el desarrollo del sector aeroespacial en los próximos años.
El plan contempla 12 medidas concretas orientadas a reforzar el crecimiento empresarial, la innovación tecnológica y la proyección internacional de las compañías navarras:
- Establecer un espacio estable de colaboración entre empresas y Administración para facilitar el intercambio de conocimiento y definir objetivos comunes.
- Desarrollar un plan estratégico sectorial mediante la constitución de una mesa de industria aeroespacial que impulse el crecimiento del número de empresas, su tamaño y sus alianzas estratégicas.
- Elaborar un nuevo informe del sector en 2026 que permita definir líneas de trabajo y presupuestos para 2027, con el objetivo de poner en marcha un programa de impulso a la inversión y competitividad de pymes dotado con 15 millones de euros anuales.
- Mantener el apoyo continuado a la I+D+i, integrando el sector aeroespacial en las líneas de proyectos colaborativos y estratégicos dotadas con 35 millones de euros anuales en colaboración con NAITEC.
- Impulsar el emprendimiento tecnológico, la formación especializada y la captación de talento a través de la sociedad pública CEIN.
- Activar líneas de financiación específicas a través de Sodena, incluyendo canales de financiación de hasta 40 millones de euros mediante los Fondos Arraigo.
- Dar mayor visibilidad al sector a nivel local e internacional para favorecer su conexión con otras industrias con capacidades complementarias.
- Crear una ventanilla única empresarial, gestionada por Sodena, para facilitar la relación de las empresas con la Administración.
- Analizar junto al sector las necesidades de formación y capacitación profesional necesarias para su desarrollo.
- Promover el acceso al mercado internacional, mediante acciones de diagnóstico, aceleración comercial, mentoría estratégica o participación en ferias dentro del Plan Internacional de Navarra.
- Alinear el desarrollo del sector con programas estatales y europeos vinculados a la industria aeroespacial.
- Apoyar a las pymes en la obtención de certificaciones específicas del sector, como la norma EN 9100, necesarias para operar en las cadenas internacionales de suministro.