El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha aprobado un préstamo de 228 millones de euros para impulsar la segunda fase del Canal de Navarra, una infraestructura estratégica que consolidará la gestión sostenible del agua en la Comunidad Foral y reforzará el desarrollo económico de la región. La operación representa un avance decisivo para licitar y ejecutar esta importante obra hidráulica, que permitirá extender los servicios de riego y mejorar el abastecimiento de agua potable en la Ribera navarra.
Respaldo europeo a una infraestructura clave
El préstamo del BEI está destinado a financiar hasta el 75 % del coste total del proyecto, una cobertura inusual en las operaciones habituales de la institución, que suele limitarse a alrededor del 50 %. El restante 25 % será asumido por el Gobierno de Navarra, completando así los aproximadamente 300 millones de euros estimados para la ejecución de esta fase.
Según el BEI, esta financiación responde al “alto impacto” del proyecto en los objetivos de la Unión Europea, especialmente en términos de gestión eficiente del agua, sostenibilidad y bienestar de la población”.
Un proyecto con impacto en la región
La segunda fase del Canal de Navarra permitirá modernizar la gestión de aproximadamente 20 400 hectáreas de regadío, incrementando la eficiencia en el uso del agua y promoviendo la eficiencia energética en el sector agrario.
Además, parte del caudal podrá destinarse a reforzar el abastecimiento de agua potable e industrial a través de varios servicios municipales existentes.
Desde el Gobierno de Navarra se ha valorado muy positivamente esta decisión, que representa un nuevo hito para poner en marcha una infraestructura considerada vertebradora del territorio y clave para afrontar los retos del cambio climático.
Hito para futuras inversiones
El respaldo del BEI refuerza la confianza en la capacidad de Navarra para gestionar de forma eficiente recursos esenciales y avanzar hacia modelos de crecimiento más sostenibles, posicionando al Canal como un elemento estratégico tanto para la agricultura como para la industria y los usos urbanos en la región.
Fuente: Diario de Navarra